Entrevistas y entrevistas
Publicado el 31 agosto, 2011 Deja un comentario
Comparto con ustedes algunas de las primeras entrevistas en las que participé, que fueron publicadas en La Ley, periódico mensual de Gaceta Jurídica, en el periodo comprendido entre noviembre y marzo. Ciertamente, mi época como periodista jurídico fue de lo más interesante. La extrañaré.
«Todo tiene su final…
Publicado el 26 agosto, 2011 Deja un comentario

…nada dura para siempre», proclamaba un salsero inolvidable. Y esto es dramáticamente cierto, sea para bien o para mal. Así como nohay mal que dure cien años, no hay dictaduras eternas, ni tampoco es perenne la situación a la que ha caído nuestro Tribunal Constitucional hace varios años. Sin embargo, esto podría comenzar a cambiar por una razón muy puntual: el periodo de Carlos Mesía Ramírez ya terminó y, por tanto, el Congreso debe encontrarle reemplazo.
Carlos Mesía ha sido protagonista de sentencias muy discutibles que el TC viene dando desde hace mucho -las cuales no escapan a un tufillo de corrupción- como cuando a través de un amparo le «ordenó» al gobierno central que restituya un arancel que había sido eliminado, o en el caso de la PUCP, donde por increíble que parezca, el TC tuvo frases sarcásticas contra la Universidad, como si hubiera hecho un copy-paste de un informe de parte. Y ello sin contar el profundo desconocimiento de diversas materias del Derecho, como es el caso de la Teoría General del Proceso y de sentencias claramente repudiables como la del caso Chacón, la píldora del día siguiente y casi todas que trataron sobre el arbitraje.
Pero seguro se me replicará: ¿en qué radica la diferencia entre él y los otros jueces que también firmaron las mismas resoluciones? En este punto concreto, en nada: todos erraron por igual y cargan con la misma responsabilidad. Sin embargo, lo nocivo de Mesía no solo va por su desempeño como juez sino en su propia persona, en su insaciable sed de poder que lo ha llevado a afirmar que es el TC quien establece las políticas económicas, de salud, social (La Ley. Periódico mensual de Gaceta Jurídica, N° 30), lo cual es peligrosísimo viniendo de la cabeza de un Colegiado con tanto poder (y que se ha irrogado mucho más aún). Y ni qué decir del absoluto dominio y control que ha forjado entre sus pares. Ciertamente, el TC se mueve según los caprichos de este personaje.
Pero hay más: Su arrogancia sencillamente no le ha permitido reflexionar sobre el control, límites, competencias y atribuciones que deben existir en un Estado Constitucional de Derecho. Su sensación de superioridad por el cargo que desempeña lo ha llevado a creer que el ordenamiento jurídico y todos sus componentes y elementos integrantes están bajo sus tobillos. Y por si fuera poco, si de lo que se trata es que el TC esté integrado por juristas a carta cabal, que hayan tenido un recorrido importante en el mundo del Derecho (como el injustamente baloteado Prof. Carlos Ramos Núñez), Carlos Mesía no sería más que un simple infiltrado, como muchos otros que también están allí, sentados en un trono de marfil impartiendo justicia para nuestra desgracia.
Pero felizmente esto ya se acabó, y el Congreso debe darse prisa, hacer las movidas y canjes políticos que sean necesarios (porque por desgracia las permutas entre los altos cargos cuya designación recae en el Pleno es una realidad), seleccionar a quienes sean un aporte para el alicaído TC y expectorar a los malos elementos que hace tiempo ya vienen pidiendo a gritos que los acusen constitucionalmente. Y pienso que con la salida de Mesía el TC puede mejorar porque, sinceramente, no imagino a nadie peor que él.
Transgénicos y doctrinas serie B
Publicado el 18 julio, 2011 Deja un comentario
Hace poco se publicó un artículo muy interesante -cuyo autor es amigo mío- sobre alguna posición radical respecto del tema de los transgénicos. Este artículo evidencia, con claridad, firmeza y sustento, que hay que pensar muy detenidamente sobre este tema tan espinoso.
Respecto del título, sin duda es enigmático, pero al final del artículo linkeado se advierte la felicidad del calificativo.
http://comparacioncritica.blogspot.com/2011/07/los-derechos-de-los-consumidores-y-sus.html
La conversión del idiota
Publicado el 19 junio, 2011 Deja un comentario
Un interesante artículo de Moisés Naim, de El País, sobre la transformación de nuestro elegido presidente. Me quedo con una idea: Humala ha tenido que abrazar el liberalismo.
http://www.elpais.com/articulo/internacional/conversion/idiota/elpepiint/20110612elpepiint_6/Tes
El cautiverio de Julian Assange
Publicado el 16 junio, 2011 Deja un comentario
Este video de El País seguro llamará su atención. Así es como Estados Unidos trata a sus enemigos.
¿No creen que el caso está lindo para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos?
A la Suprema se la respeta
Publicado el 15 junio, 2011 Deja un comentario
Hace algunas semanas la Corte Suprema de El Salvador, un pequeño país centroamericano con una turbulenta historia (como es común en los Estados de Latinoamérica), dio una lección de cómo se deben combatir los atropellos del poder revestidos de legalidad: aplicando la Constitución.
En lo que la opinión pública salvadoreña ha calificado como un intento de golpe de Estado, el presidente de dicho país, Mauricio Funes, promulgó con inquietante presteza el proyecto de ley aprobado por los partidos derechistas mediante el cual se modificó la Ley Orgánica Judicial a fin de que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema, para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, decretos o reglamentos, deberá existir unanimidad entre sus miembros.
¿Este hecho le resulta familiar? Quizá recuerde lo que ocurrió en nuestro país cuando un régimen hizo expulsar injustamente a tres jueces del Tribunal Constitucional para que, mutilado, este órgano no pueda declarar la inconstitucionalidad de las leyes por falta de quórum. Al menos en el caso de El Salvador la solución para maniatar al Judicial fue menos repugnante.
Y es que cualquier órgano contralor de la constitucionalidad de las leyes (sea bajo la forma de un Tribunal Constitucional o que la Corte Suprema tenga esta facultad) que cumple cabalmente su función de contención del poder público, resulta un piedra demasiado grande en el zapato de un gobernante que quiera perpetuarse en el poder, hacer del Estado su bóveda privada o su bastión para obtener cualquier tipo de beneficio indebido. Por eso es que los maquiavélicos esfuerzos están dirigidos a minar los poderes del Tribunal o Sala Constitucional y obstruir la celosa protección de la supremacía de la Constitución. Por eso es que los jueces Rey Terry, Aguirre Roca y Revoredo Marsano fueron finalmente defenestrados mediante una acusación constitucional sin pies ni cabeza, todo avalado por un Congreso leal al déspota de turno.
Pero volvamos a nuestro caso. ¿Cuál fue la respuesta del Poder Judicial salvadoreño? Esta declaración se dio en el marco de dos demandas de inconstitucionalidad interpuestas con la Ley de Presupuesto de 2011, que fueron admitidas a través del control difuso, inaplicando la norma por inconstitucional., y más ejemplar no pudo ser: “En un Estado Constitucional de Derecho no es posible hacer cesar el control de constitucionalidad de las leyes mediante la imposición legal de obstáculos al debate interpretativo de la Constitución, con un claro efecto de que la Sala no logre realizar su función de defensa de la supremacía constitucional”. Así, según la Sala, se afectan la separación de poderes y el sistema de deliberación y debate que la Constitución ha previsto.
Qué duda cabe que se trata de un acto que merece aplauso. Ya quisiéramos ver esta misma valentía en nuestros jueces cuando su autonomía e independencia son atropelladas por otros poderes e, inclusive, otros tribunales.
Links:
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/06/110613_salvador_crisis_constitucional_cch.shtml
¿El fin del fujimorismo?
Publicado el 7 junio, 2011 Deja un comentario
Les dejo con un interesante artículo de Gustavo Gorriti publicado hoy en la versión digital de El País.
Hacer click aquí.
El juego político del TC
Publicado el 5 junio, 2011 Deja un comentario

Carlos Mesía Ramírez, de lo peor que le ha podido pasar al TC.
En torno a las elecciones se mueven muchos intereses, quizá demasiados, y de toda índole: económicos, como es el caso de los inversionistas, que patrocinan a su candidato y lo financian; o políticos, en donde se crean las alianzas o adhesiones más inverosímiles solo para ganar una elección (sino recordemos a Odría con el Apra) u obtener algún tipo de favor o beneficio (como la vergonzosa presentación de PPK, alabando el régimen de Alberto Fujimori en el mitin de cierre de campaña de su hija).
Pero también hay otras instituciones que juegan su partido. La más influyente, qué duda cabe, es la prensa. Pero vamos, esto ya lo sabemos. En realidad se trata de un órgano creado para controlar el poder, que supuestamente debería constituir un baluarte de respeto de la democracia y del Estado de Derecho, pero que hoy por hoy está a punto de caer en el más absoluto desprestigio moral e institucional. Este órgano es el Tribunal Constitucional peruano, encabezado por su presidente, Carlos Mesía Ramírez.
Mucho se ha dicho en los diarios sobre un inminente fallo favorable a Fujimori, en el proceso de hábeas corpus planteado contra la denegatoria del recurso de nulidad resuelto por la Sala Suprema Penal Especial. Este recurso, a su vez, fue dirigido contra la resolución que declaró infundado el recurso de queja contra la Sala revisora de la sentencia que condenó a Fujimori por homicidio calificado; es decir, la Sala presidida por Duberlí Rodríguez.
Se ha dicho al respecto, también, que el hipotético fallo favorable del TC no liberaría a Fujimori sino simplemente obligaría a la Corte Suprema a conformar una Sala para revisar el recurso de nulidad planteado por la defensa del ex dictador. Trascendió también que el TC ya tendría un proyecto de sentencia (redactado por el juez Álvarez Miranda), aunque algún tiempo atrás se dijo que no sólo habría uno, sino dos: el primero dándole la razón; el segundo negándosela. ¿Y de qué depende de que se dé uno u otro? De las elecciones. Pero, ¿acaso de esto debe depender la actitud de un órgano de control de la constitucionalidad de un país ?
Si a Fujimori se le ha violado un derecho fundamental, entonces la justicia constitucional debe tutelar el derecho violado y reparar la agresión. De esto no hay ninguna duda: por más execrables que hayan sido los crímenes que cometió, tiene derecho a un proceso justo. Sin embargo, el tema va mucho más allá de esto. Es nuestro TC y su posicionamiento frente al nuevo gobierno lo que es más que preocupante, puesto que si los rumores son ciertos, este Colegiado habría demostrado una imperdonable cobardía ante los vaivenes políticos y su alineamiento al próximo gobierno (que seguramente, según sus cálculos, sería el de Fujimori) sería evidente.
¿Cómo interpretar la decisión de Carlos Mesía (impresentable cabeza del TC) de adelantar la vista de la causa de agosto para junio? Es claro que la idea era decidir la suerte de Fujimori antes de las elecciones. ¿Y para qué se preguntarán algunos? Tengo una teoría: el TC vería pulverizado el escaso prestigio que le queda si falla a favor de Fujimori después que su primigénita sea elegida. Vendidos, corruptos, cínicos, les dirían, y la prensa armaría un escándalo. ¿Qué hacer entonces? Muy sencillo: partiendo siempre de que Keiko Fujimori sería elegida presidenta, entonces fallan a favor del padre antes, cosa que cuando se les reproche, se replicaría lo evidente: no se sabía cuál iba a ser el resultado de la elección. Jugada muy astuta para que el TC, que no quiere pelearse con un eventual gobierno de Fujimori, se lave las manos y pague favores, y no quede tan mal parado. No olvidemos que por más que Mesía quiera jugar en pared con Keiko, más importante es lo que a él le conviene.
Pero, ¿qué hacer si la procuraduría, la defensa de Fujimori y la propia candidadata del fujimorismo le piden postegar la vista? ¿Sería razonable para Mesía insistir en fallar? Claro que no. Allí quedarían evidenciadas sus intenciones. «Caballero no más -habrá pensado- decidiremos después y si nos quemamos ante la opinión pública, que nos blinden». Y claro, no es difícil pensar que el TC podría estar al servicio del gobierno de Fujimori. No lo imagino, ni por un momento, enarbolando la lucha de los jueces Aguirre Roca, Rey Terry y Revoredo Marsano en plena dictadura de Alberto Kenya; y no lo imagino sencillamente porque Mesía -que es un tipo prepotente, convenido y hasta majadero- tiene el control absoluto.
Vamos, pero se trata de una simple hipótesis, aunque algo puede haberle fallado al Sr. Mesía en su cálculo político. ¿Y qué es eso? Que Humala gane. Allí quiero ver cómo se comporta.
Un nuevo pleno casatorio civil
Publicado el 19 mayo, 2011 Deja un comentario
El viernes pasado se publicó el Tercer Pleno Casatorio Civil en la página web del Poder Judicial, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 400 del Código Procesal Civil, aunque, vale decirlo, se trata del segundo pleno que es realizado únicamente por los jueces civiles titulares, dado la modificación del régimen del recurso de casación operado por la Ley N° 29364, del 28/05/2009.
Aquí la Corte Suprema resuelve un tema importantísimo que concierne a la fijación de un monto indemnizatorio en los procesos de divorcio por la causal de separación de hecho (el deficiente artículo 345-A, CC). Me reservo para un futuro próximo el análisis del tema procesal, pero después de haberlo leído con bastante atención, pienso que la sentencia está bastante bien construida y documentada, con absoluta prescindencia si es posible discrepar con algunos fundamentos.
Por lo pronto les dejo con la versión en PDF que está colgada en la página web del PJ.
Y en estas elecciones, ¿quién es el verdadero lobo?
Publicado el 13 mayo, 2011 Deja un comentario
Que Keiko Fujimori hable de derechos humanos y democracia es como si el lobo diera una clase de moralidad.
Es tal el contrasentido y la falacia intrínseca entre ambas figuras (es decir, entre fujimorismo y los valores más caros de un Estado Constitucional de Derecho) que resulta inimaginable que se produzca una sucesión en la dinastía apelando a factores que en la década infausta del 90 se lograron exitosamente aniquilar.
Tras la huída de Fujimori al Japón y su posterior renuncia a la presidencia de la forma más cobarde e inmoral que puede existir, se habló de un triunfo de la democracia. Cuando Valentín Paniagua asumió la presidencia y armó un gabinete con personas intachables, todos aclamábamos que el Perú, ahora sí, había dejado atrás a la dictadura y a los afanes de perpetración en el poder. A Toledo y García se les puede criticar millones de cosas, algunas de ellas inaceptables para un jefe de Estado, pero han tenido la suficiente conciencia democrática para dejar el poder tal como manda la Constitución. ¿Alguien puede explicar, entonces, el absurdo que ha significado dejar todo atrás y darle al fujimorismo una nueva oportunidad? Al parecer, para una buena cantidad de compatriotas (de los que me avergüenzo, y no me da vergüenza en decirlo), la década del 2000 no fue buena para el país y entonces traigamos a la hija del dictador, ni más ni menos.
El fujimorismo es sinónimo cabal de corrupción, de violación de derechos humanos, de compra de conciencias, de autoritarismo, de golpe de Estado, de repudio al orden constitucional. Pero esto no es suficiente, muchos de nosotros permitirá que esto vuelva, que se aloje entre nosotros. Muchos dicen que Keiko no es su papi, que ella no sabía nada, que se enteró de la compra de medios después. Pero esto es ingenuidad elevada a la máxima potencia. Keiko fue primera dama, estuvo metida en asuntos del Gobierno, supo de las movidas de Fujimori y Montesinos, lo avaló todo. Pero ahora, su actitud de meterse las manos a los bolsillo, mirar de costado, hacerse la cojuda y decir «Yo no soy como él», francamente constituye una mofa al rezago de inteligencia que le queda al pueblo peruano, inteligencia para elegir bien a sus gobernantes.
Un buen amigo mío me dijo, a través del facebook, que los peruanos tenemos el presidente que nos merecemos, pero ¿cuándo tendremos el que necesitamos? La reflexión es profunda y no pude hacer otra cosa que suscribir su opinión. Sin embargo, pensándolo mejor, los peruanos nos merecemos todo, salvo una cosa: tener la bajeza de permitir, mediante el camino democrático, que vuelva el gobierno más nefasto de la historia del Perú, ese que se encargó de pulverizar la moral de los peruanos. Si es que en algo ha cambiado nuestra conciencia cívica, aunque sea una pizca, este cambio no puede consistir en otra cosa que repudiar terminantemente dictaduras y tiranías del pasado. Sopesemos pues: ¿riesgo de cambiar este modelo económico (que está lejos de generar plena satisfacción, por cierto) o vuelta al pasado, al infierno, a ese cuya finalización celebramos y ahora queremos que vuelva para evitar un «mal mayor»? ¿Es que acaso puede haber algo peor a eso? Pero bueno, hay mucha gente que ya sopesó, que ya puso las opciones en la balanza, que ya vio con cuál se va a perjudicar menos, y, por tanto, a cuál está apoyando. Uno de ellos, para llevar el contrasentido a sus niveles más alucinantes, es un poderoso grupo empresarial que tiene un diario que dice ser independiente y veraz pero que no ha tenido reparos en alinearse con descaro a un régimen contra el cual se siente orgulloso de haber combatido. Estos ya han mostrado su verdadera cara. Me dan pena y asco, y les tengo cero credibilidad.
A Humala le han dicho de todo, pero uno de los calificativos que calzó hondo en los medios fue el de «lobo en piel de cordero». Sin embargo, ante la amenaza inminente de traer de vuelta a un régimen comprobadamente corrupto y que su forma de gobernar se basaba en la opresión, el autoritarismo y la violación sistemática de derechos humanos, yo, con justa razón, me pregunto quién es el verdadero lobo.
