Leonardo Greco y la importancia de teorizar sobre la acción

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Hace un tiempo, charlando con mis amigos Fredie Didier Jr., Hermes Zaneti Jr. y Pedro Henrique Nogueira, llegamos a la conclusión que la doctrina procesal peruana estaba bastante atrasada en términos de dogmática. Y es cierto. Salvo algunas contadas excepciones, se sigue trabajando con teorías desfasadas, acaso pensadas para otro contexto, sin leer a sus críticos (menos famosos que los autores criticados). Solo dos ejemplos: la teoría cautelar de Calamandrei (Introduzione allo studio dei provvedimenti cautelari, de 1936) y la teoría de la cosa juzgada de Liebman (Efficacia ed autorità della sentenza, 1935).
 
Peor aún: constato, inclusive, que muchas veces se trabaja con doctrina de dudosa originalidad y ciertamente poca rigurosidad teórica. Parecería que no hay investigación, sino averiguación, como dijera el Prof. Juan Monroy en algún texto.
 
Aunque parezca mentira, la teoría de la acción es una discusión que, al menos en nuestro país, en general no se ha planteado como un debate serio desde una perspectiva teórica (dos excepciones a ello son “Introducción al proceso civil, vol. 1“, del Prof. Juan Monroy, y “Neoprocesalismo – teoría del proceso civil eficaz” del Prof. Roberto González Álvarez, con abordajes completamente distintos). Cierto, se suele entender que la acción es un derecho fundamental, pero se ha ido poco más allá de eso, pues, un poco por influencia de autores extranjeros, un poco por los términos empleados en la legislación patria, solemos trabajar con los conceptos “debido proceso legal”, “acceso a la justicia”, “tutela procesal efectiva”, “tutela jurisdiccional efectiva”, “proceso justo” (esta con bastante menos prestigio, por cierto), como sinónimo de “acción”, dejando a este concepto prácticamente en el olvido.
 
De por sí, eso no está mal. Inclusive defiendo hace tiempo que “acción” es parte de la historia del derecho procesal, pero creo que el no haber transitado por la fecunda discusión teórica sobre la acción impidió que se forme un debate serio sobre las denominadas “condiciones de la acción” y su vinculación con la res in iudicium deducta (sobre el asunto, click aquí).
Así, una ciencia procesal que no posee premisas sólidas difícilmente pueda ser impulsora de transformaciones en la legislación y en la práctica (allá aquellos que desprecian la teoría).
 
En ese sentido, creo que la doctrina brasileña tiene mucho por ofrecernos en ese aspecto. No es en vano que desde inicios del siglo XXI se vienen traduciendo libros y artículos de procesalistas brasileños que muy importantes, tales como Ovídio Baptista, Carlos Alberto Alvaro de Oliviera, Cândido Dinamarco, Luiz Guilherme Marinoni, Daniel Mitidiero y Fredie Didier Jr.
 
Pero lo cierto es que hay autores muy importantes que aún no conocemos. Uno de ellos es Leonardo Greco, un histórico profesor en Río de Janeiro, autor de un prolífico trabajo intelectual, quien hace tres lustros escribió un pequeño libro precisamente sobre la acción. Hace pocos días el Prof. Greco lo liberó para la consulta libre y, hoy, lo comparto con ustedes.
 
Para aquellos que no leen en portugués: ¡vale la pena el esfuerzo!
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