El papel del profesor titular en la Universidad: una breve reflexión

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Remo Caponi, ordinario de la Facoltà di Giurisprudenza de la Università degli Studi di Firenze

Remo Caponi, ordinario de la Facoltà di Giurisprudenza de la Università degli Studi di Firenze

Amigos, un tema sobre el post anterior me suscitó una reflexión adicional: la importancia de que las diversas disciplinas de las Facultades de Derecho cuenten con un profesor titular (o “catedrático”, tal como se conoce en España, u “ordinario”, como sería en Italia).

En primer lugar, se logra una identificación plena de un docente con una Universidad. Casi no se puede pensar uno sin el otro. Se trata de “el profesor”. Por ejemplo, sólo para hablar de proceso civil: Florencia con Calamandrei, Cappelletti, Proto Pisani y Remo Caponi; Pavia con Denti y Taruffo; Turín con Chiarloni; Milán con Liebman; UFRGS con Galeno Lacerda y Carlos Alberto Alvaro de Oliveira; USP con Buzaid, Dinamarco y Yarshell; UFPR con Moniz de Aragão y Marinoni; Barcelona con Nieva Fenoll; Valencia con Ortells Ramos, etc.). Imposible pensar una sin el otro.

El hecho que exista ese indesligable vínculo hace que una Universidad, en una materia específica, sea identificada con toda una tendencia de pensamiento. La idea es que sea un sólo profesor titular, no sólo para buscar una mayor eficiencia administrativa (ese cargo suele abarcar el de jefe del departamento académico), sino también porque es el propio espíritu de la consolidación de la carrera docente de cualquier académico. Ser profesor titular es sinónimo de respeto y prestigio que, por los méritos que implica, pocos cargos pueden dar.

Michele Taruffo, por muchos años profesor ordinario de Derecho Procesal Civil de la Facoltà di Giurisprudenza de la Università degli Studi di Pavia

Michele Taruffo, por muchos años profesor ordinario de Derecho Procesal Civil de la Facoltà di Giurisprudenza de la Università degli Studi di Pavia

Ello genera, inclusive, que exista una gran y saludable competencia entre los académicos para llegar a tan ansiado cargo. Más perfiles entrarían a la carrera docente, habrán más publicaciones de calidad, mayor cantidad de juristas saldrían al extranjero para pefeccionarse, etc., y todo ello con el consecuente impacto que tendría en nuestra sociedad, en la calidad de la enseñanza universitaria, en las eventuales reformas de nuestra legislación, entre muchísimas razones.

Además, el ser profesor titular lleva a un compromiso total del docente con la Universidad. En sus manos está la enseñanza de una disciplina, esto es, la formación jurídica (al menos parcial) de todos los alumnos que pasan por las aulas universitarias. No sólo por las clases que él mismo imparte, sino también porque integrará el jurado que apruebe a profesores adjuntos, sustitutos, etc. que vayan a enseñar la materia. Es una responsabilidad enorme.

Por lo menos en la Facultad de la UFRGS, donde hice mi maestría, para acceder al cargo de profesor titular requiere ser doctor en Derecho por varios años y, además, tener ciertos años como adjunto (categoría inmediatamente inferior al de titular). Sumado al rigurosísimo concurso, es claro que no estamos, por tanto, ante cualquier improvisado: es un profesor con una gran trayectoria académica, lo cual se reflejará en las clases a tiempo completo que suele dar, en sus producciones intelectuales,

Pero no sólo ello, sino también que un cargo tan importante sea conquistado a través de una tesis, enmarcada en un concurso público donde se evalúan conocimientos, didáctica de clase, etc., a ser evaluada, a su vez, ya no sólo por doctores en Derecho, sino por profesores titulares de la Facultad y de otras universidades (esto último garantiza la imparcialidad del concurso).

Luiz Guilherme Marinoni, profesor titular de Derecho Procesal Civil de la Universidade Federal do Paraná

Luiz Guilherme Marinoni, profesor titular de Derecho Procesal Civil de la Universidade Federal do Paraná

Aunque no fue mediante tesis, recuerdo bien el concurso para profesor titular de derecho tributario de la UFRGS, en donde el prof. Humberto Ávila resultó vencedor. Sus evaluadores fueron Cezar Saldanha (profesor titular de la UFRGS), Luís Eduardo Schoueri (profesor titular de derecho tributario en la USP) y Mizabel Machado Abreu Derzi (profesora titular de derecho tributario de la UFMG).

Instaurar un régimen de profesor titular en nuestras universidades sería algo más que deseable, en mi opinión. La nueva Ley Universitaria peruana, si bien coloca exigencias muy altas para ser profesor ordinario principal (POP, máximo grado en la carrera docente), lo cual es muy positivo, entiende que el decano sería el grado más alto al que podría aspirarse. No es por otra razón que se coloca un plazo de ser profesor ordinario principal.

Aún así, pienso que en la adecuación que las universidades deben hacer a la Ley, es perfectamente posible instituir profesores titulares, colocándolos en torno a la figura del decano, pero armando departamentos en torno a ellos, precisando cómo es posible acceder a dicho cargo. Sin duda alguna éste deberá salir entre los POP.

Jordi Nieva Fenoll, catedrático de Derecho Procesal en la Universidad de Barcelona

Jordi Nieva Fenoll, catedrático de Derecho Procesal en la Universidad de Barcelona

Otra alternativa para las universidades que están más desorganizadas en este aspecto (o sea, exceptuando la UNMSM o la PUCP, donde ya existen POP nombrados) es que únicamente exista un POP y que éste sea el profesor titular. Al fin y al cabo, sólo es posible ser POP (tanto en universidad privada como pública) a través de concurso publico, y el concurso público se abre sólo cuando es requerido por la propia institución. No hay, por tanto, un “derecho” del ordinario asociado de ser POP.

Es absolutamente necesario buscar soluciones para mejorar la calidad de nuestras universidades. Ideas nuevas deben ser bienvenidas, analizadas, debatidas y criticadas. Y estas reflexiones no fueron más que eso.

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“Tutela inhibitoria” de Luiz Guilherme Marinoni: una contribución decisiva para el proceso civil iberoamericano

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Tutela inhibitoria - Luiz Guilherme Marinoni

Amigos, me acabo de deparar con esta grata sorpresa: salió la traducción al castellano del ya clásico libro Tutela inibitória – Individual e coletiva, del prof. Luiz Guilherme Marinoni (click aquí).

Este texto tiene como origen la tesis con la que el prof. Marinoni venció en el concurso para la cátedra de profesor titular de derecho procesal civil en la Universidade Federal do Paraná (UFPR), por tantos años ejercida por el histórico prof. Egas Dirceu Moniz de Aragão. Se trata de una obra absolutamente innovadora a nivel de nuestra tradición jurídica (incluyendo, por tanto, todo lo que se había escrito en Italia sobre «azione inibitoria» y tutela de los derechos hasta ese momento) que, infelizmente, no era muy conocida por los hispano-hablantes.

Pero ahora ya no hay excusa. Se trata de una de las mayores obras de la literatura procesal civil brasileña, donde se puede comprobar, en todo su esplendor y con claridad, cuán lejos está Brasil del Perú y todos los países latinoamericanos. Confieso estar inmensamente feliz de que, finalmente, haya llegado. Se trata se una contribución fenomenal.

Como asiduo lector crítico y gran admirador de la obra del prof. Marinoni apenas tengo una advertencia al lector: la primera edición de Tutela inibitória data de 1998 y ha sido constantemente mejorada hasta su quinta edición, en 2010. No obstante, en el camino, el prof. Marinoni escribió Técnica processual e tutela dos direitos (2004 – publicada en castellano por la editorial Palestra en dos libros separados: Derecho fundamental a la tutela jurisdiccional efectiva y Tutela específica de los derechos, en 2005 y 2007) y Curso de processo civil, vol. 1 – Teoria geral do processo (2006). Ambos libros tienen ediciones posteriores y los dos tratan también sobre la tutela inhibitoria y el tema de la tutela de los derechos no sin menor profundidad que en Tutela inibitória.

También está la parte sobre derechos fundamentales procesales en el Curso de direito constitucional, escrita en coautoría con el prof. Daniel Mitidiero (2012).

Es necesario, por tanto, conocer todas esas obras. Y aún más: en estos momentos, el prof. Marinoni, junto a los profesores Sergio Arenhart y Daniel Mitidiero están escribiendo un Manual en donde seguramente explorarán esos conceptos.

Hecha esa salvedad, sólo me resta decir: ¡Adquiéranla, amigos!